martes, 5 de marzo de 2013

Alondras y templarios en el Cañón del Río Lobos

Cómo llegar

Diseña tu experiencia de viaje aquí. Encontrarás más información, opciones de vuelos y estancias a precios para tu bolsillo.

En las macizas tierras castellanas, entre Burgos y la recóndita Soria, se encuentra el Cañón del Río Lobos, un impresionante paraje de más de 10.000 hectáreas declarado Parque Natural en 1985 por su inigualable flora y fauna. El extenso cañón se formó gracias a la intensa erosión fluvial del río Lobos, que hizo que cedieran las grutas subterráneas y que aparecieran caprichosas zonas cóncavas de gran vistosidad por los teñidos de óxidos. También la erosión del viento ha jugado un papel importante para formar estas ostentosas paredes.

El Cañón del Río Lobos aglutina una espectacular geología y una gran diversidad de flora y fauna protegidas, donde destacan las especies ligadas a los cantiles rocosos. Para conocer una parte de río Lobos recorreremos la Senda de las Gullurías, que arranca de Ucero, pero antes hay que darse un paseo por la villa y subir a su castillo, que rezuma historia, incógnitas y misterios.

Ucero y el Temple

La pequeña localidad de Ucero cuenta con una escasa población de apenas cien habitantes, todos afables, con los que es un placer disfrutar de un buen rato de conversación. Ucero, que fue una villa importante en la Edad Media, está dividida por un pequeño puente donde es agradable observar el río. Cruzando el puente, en la parte más alta se encuentra la iglesia románica de San Juan Bautista, que guarda en su interior las figuras del Cristo del Castillo, conocido como Cristo de los Templarios, y de la Virgen de la Antigua. Cerca está la Posada Real Los Templarios.

Volvemos sobre nuestros pasos y cruzamos de nuevo el puente para tomar la vía hacia el castillo de Ucero, que está construido sobre los cimientos de un antiquísimo castro celtíbero, desde donde dominaban las confluencias de los ríos Ucero y Chico. Muy cerca aún permanecen las ruinas de una iglesia que, en sus orígenes, podría haber sido templaria.

La fortaleza, que se sitúa en un extremo de la muralla, tiene una estructura de triple recinto, común en los castillos templarios. Se cierra hacia el antiguo pueblo con un muro en el que se abrían ventanales góticos y una torre del homenaje que parece un campanario. En su interior se ven los nervios y un medallón, y tiene unas interesantes gárgolas que representan figuras humanas. Merece la pena recorrer sus muros y su interior antes de dirigirnos a la salida de Ucero para llegar a la Casa del Parque y comenzar la Senda de las Gullurías.

El comienzo de la ruta

Desde el castillo bajamos a Ucero, cruzamos una vez más el puente y salimos de la villa, recorremos unos 500 metros hasta llegar al aparcamiento de la Casa del Parque. La Casa del Parque está en un edificio vinculado con un antiguo molino tradicional y frente a ella, cruzando la carretera, arranca el acceso de la Senda de las Gullurías. La ruta comienza con una subida de gran pendiente que, a nuestra espalda, proporciona una espléndida panorámica del castillo.

Ascendiendo la cuesta hay colmenas, algunas antiguas construidas con troncos y otras modernas que delatan que la zona es un paraíso para las abejas. También es un oasis para las plantas que viven sobre las rocas.

El ascenso tiene una dura pendiente que aconseja descansar mínimamente en sus pedregales, aunque hay que ser muy precavidos con las víboras hocicudas que por allí habitan, que solo muerden si se sienten en peligro o son acosadas. Una vez superada la implacable subida se empieza a disfrutar del fantástico aroma a espliego, tomillo y salvia que tanto gusta a las abejas.

Siguiendo el camino se llega a una calera, la primera que encontraremos en nuestra ruta. Hasta no hace mucho, las caleras se utilizaban para producir cal con el sencillo proceso de cocer piedra caliza con leña bajo un montículo de tierra, que alcanzaba temperaturas superiores a los 900 grados. En la actualidad se está recuperando el uso de la cal por su gran dureza y por sus propiedades hidrófugas. Rodeamos la calera y seguimos por la vereda de la derecha, donde se abre un sensacional páramo.

A nuestra izquierda vemos unos frondosos valles, y en el suelo podemos observar interminables huellas de jabalíes, corzos, conejos, ardillas, tejones y lobos. Durante el recorrido la algarabía de los pájaros supone un placer para el oído y la vista. El buitre –con más de cien parejas criando en los cortados–, las escandalosas chovas piquirrojas, el ruiseñor, la abubilla, el cuco, el águila real y el halcón peregrino son solo algunas de las innumerables especies que habitan en este vergel de la provincia de Soria.

Más adelante llegamos a una zona con restos de fósiles de ostras, y avanzando encontramos a nuestra izquierda otra calera. Ahora la senda se adentra en una fascinante arboleda de enebros, sabinas y pinos pudios –los típicos del Cañón del Río Lobos–; parece un auténtico bosque encantado de cuento. Siguiendo por esta mágica espesura encontramos a nuestra derecha un camino bien señalizado, que nos lleva directamente al impresionante Mirador de las Gullurías.

Cantan las gullurías

Por San Matías cantan las gullurías y se igualan las noches y los días. El refrán se refiere a la totovía, una pequeña alondra forestal común en la zona y muy fáciles de ver correteando entre las sabinas, aunque cuando se detienen logran mimetizarse a la perfección con el entorno y entonces es casi imposible distinguirlas.

El mirador ofrece un escenario bellísimo de sierras, oteros, montañas, peñas, cuevas…; y a sus pies hay sabinas, pinos pudios, enebros y encinas que coleccionan todos los tonos de color verde imaginables.

Es imprescindible hacer un alto para disfrutar del mirador, mientras se escucha el canto de las aves y se admira el colorido de la masa arbórea que se abre ante nosotros. Solo con un poco de paciencia y unos prismáticos se observan con facilidad algunos habitantes del cañón, donde destacan las señoriales águilas reales, los enormes buitres leonados y los emblemáticos alimoches.

Tras un necesario paréntesis para efectuar un merecido descanso, volvemos sobre nuestros pasos y retomamos el camino que transcurre por el bosque, que ahora, ya en bajada, muestra el incalculable valor de la masa arbórea del cañón.

En esta zona, los enebros, las sabinas, los pinos y las encinas apenas dejan un resquicio para que pase la luz del sol. Un magnífico paseo por esta frondosidad hace fácil el camino de bajada hasta el cruce, que tomaremos a mano izquierda. Unos metros más adelante volvemos a sentirnos totalmente deslumbrados por el panorama. Un paso encajado entre la roca y el río nos lleva hasta una colosal explanada, donde, a la izquierda, se alza la ermita de San Bartolomé, y, a la derecha, la Cueva Grande

Monjes guerreros

La impactante aparición de la hoz y la ermita, ubicada en mitad del cañón, tiene un encanto especial, que hechiza al visitante. La ermita de San Bartolomé, construida en el siglo XII, era del Temple, una de las más famosas órdenes militares cristianas y que tuvo una notable importancia en esta zona. Su brusca erradicación ha dado lugar a leyendas que han mantenido vivo el nombre de los caballeros templarios hasta nuestros días.

La ermita, que se encuentra en un magnífico estado de conservación, se exhibe llena de simbología y, con su cruz templaria y la estrella de Sión, es sin duda una de las más enigmáticas y misteriosas de las edificaciones templarias en la Península Ibérica.

A la izquierda de la ermita está El Balconcillo, un pequeño espacio ubicado en la parte superior del espolón sobre el templo. En El Balconcillo se asentaron los hombres de la Edad de Bronce, que dejaron grabados y pinturas rupestres en algunas cuevas.

A la derecha está la Cueva Grande, con una entrada impresionante, flanqueada por unos enormes paredones de piedra donde casi siempre hay buitres que observan fijamente a los visitantes. El interior de la Cueva tiene un tamaño colosal que sobrecoge por su magnitud y profundidad. Al fondo a la derecha se pueden admirar los grabados rupestres realizados en la roca por incisión, con un interesante trazo simple único. Al parecer, en su interior se encontraron también restos prehistóricos.

Desde el mágico paraje de San Bartolomé volvemos hacia la villa de Ucero por Valdecea y la Fuente de Engómez, hasta llegar de nuevo a la Casa del Parque.

Ficha técnica:

Inicio: La ruta comienza en la Casa del Parque, a 500 metros del casco urbano de la localidad de Ucero. Este sendero acondicionado permite observar las diferentes formaciones vegetales del Parque Natural del Cañón del Río Lobos –un espacio de más de 10.000 hectáreas localizado al oeste de la provincia de Soria, limitando con Burgos–, además de los restos de una antigua calera. En su recorrido se pasa por el Mirador de las Gullurías, que ofrece una espléndida panorámica de la zona.

Dificultad: Baja, excepto en la primera cuesta del inicio de la ruta.

Desnivel: 100 metros.

Distancia: 8,4 kilómetros.

Duración: Dependiendo del ritmo, algo más de cuatro horas.

Épocas: Todo el año.


lunes, 4 de marzo de 2013

Y el mejor vino del mundo es de… Ribera del Duero

Cómo llegar

Diseña tu experiencia de viaje aquí. Encontrarás más información, opciones de vuelos y estancias a precios para tu bolsillo.

Un millón de hectáreas

O lo que es lo mismo, diez mil kilómetros cuadrados. Esta es la extensión de terreno que se dedica en España a viñedos –lo que nos convierte en el primer país del mundo en superficie plantada–. Según los últimos datos del ICEX, las tres principales denominaciones españolas, en lo que a número de bodegas se refiere, son: Rioja (1.029), La Mancha (276) y Ribera del Duero (267). Esta última ha recibido un gran espaldarazo internacional con la declaración de Mejor Región Vitivinícola del Mundo en 2012 por los Wine Star Awards, galardones que entrega la reputada publicación estadounidense Wine Enthusiast (www.winemag.com). Este reconocimiento es consecuencia del buen hacer de los bodegueros y de una potente campaña internacional de promoción, auspiciada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen, que tiene por lema Drink Ribera, Drink Spain (“Bebe Ribera, Bebe España”). A pesar de todos estos titulares, la D.O. Ribera del Duero no ha perdido el norte. Los aplausos y palmadas son de agradecer, ya que a nadie le amarga un dulce. Pero, afortunadamente, no han olvidado que como realmente se descubre el valor de esta zona es pisando el terruño, hablando con los locales, disfrutando de la cultura de la región y degustando su gastronomía. Precisamente este tipo de relación es la que se fomenta con la creación de la Ruta del Vino Ribera del Duero (www.rutadelvinoriberadelduero.es). La idea que subyace bajo esta iniciativa turística es promover el enoturismo y dar a conocer el patrimonio cultural de la región.

La ruta transcurre por las cuatro provincias que conforman la denominación (Burgos, Segovia, Soria y Valladolid), en paralelo al río Duero. En la iniciativa participan 55 municipios, 55 bodegas, 22 restaurantes, 20 alojamientos, 12 enotecas, 21 museos y centros de interpretación, tres spas… Una amplia oferta de ocio, disponible en tan solo un clic: www.rutadelvinoriberadelduero.es

Fortaleza califal

Al iniciar la ruta por el Este, la primera localidad de relumbrón que destaca en el mapa es San Esteban de Gormaz. Esta ciudad soriana de 3.400 habitantes posee una significativa muestra de arquitectura románica en las iglesias de San Miguel y Santa María del Rivero. Si lo que le interesa es el arte, el Parque Temático del Románico de Castilla y León es visita obligada. Este centro de vocación didáctica, que está a solo 2,5 kilómetros de la población, muestra los pormenores de las edificaciones románicas más importantes de la Comunidad Autónoma a través de una detallada colección de maquetas: el monasterio de Santo Domingo de Silos, la iglesia de San Juan de Rabanera en Soria, la colegiata de Santa María la Mayor de Toro, la basílica de San Vicente en Ávila… Además, San Esteban posee interesantes ejemplos de arquitectura popular. Existen más de 300 bodegas en la localidad, la mayoría de ellas familiares. Las viviendas tradicionales cuentan con merenderos abalconados, un escenario perfecto para disfrutar de una buena chuletada y un par de chatos de vino. De forma previsora, el jueves anterior al miércoles de ceniza, llamado jueves Lardero, irrumpe en la gastronomía local la tortilla de chorizo. Si está por la zona, no dude en acercarse a las laderas del castillo –la fortaleza califal más grande de Europa–, donde las peñas celebran unas animadas merendolas.

Avanzando hacia Burgos llegamos a la capital de la comarca de la Ribera del Duero: Aranda de Duero. “Por el puente de Aranda se tiró, se tiró/ se tiró el tío Juanillo pero no sé mató./ Pero no se mató, pero no se mató”. No es casual que esta jota aluda al puente románico que cruza el Duero. El río es una de las señas que configuran la personalidad de esta ciudad. De hecho, la parte en dos. Como dicen los arandinos, “de un lado está Aquendeduero y del otro, Allendeduero”. Si el río es la seña de la ciudad, el santo es Isabel la Católica. Aquí se celebró en 1473 el Concilio de Aranda, auspiciado por Isabel y el arzobispo de Toledo, que consolidó el poder de la entonces joven princesa. La firma isabelina se encuentra en la impactante iglesia de Santa María la Real, pagada por la reina castellana. La fachada, acabada en 1515 y que transita entre el Gótico y Renacimiento, está profusamente decorada. Entre todos los elementos, se vislumbra el yugo y las flechas, distintivo de los Reyes Católicos. Frente a esta iglesia se celebra en Semana Santa la Bajada del Ángel. En esta representación, un niño ataviado tal que un querubín es bajado con una polea de un globo elevado para retirar el manto enlutado que oculta el rostro de la virgen María. De esta forma se anuncia la resurrección de Cristo.

Bodegas de diseño

Hacia el norte, en las afueras de Gumiel, irrumpe en el paisaje una construcción vanguardista que simboliza la evolución y las aspiraciones de esta tierra. En 2010, el Grupo Faustino inauguró las Bodegas Portia, diseñadas por Norman Foster. Empleando exclusivamente hormigón, madera, acero y vidrio, los 12.500 metros cuadrados de la bodega se distribuyen en una planta de estrella de tres puntas, que diferencian las zonas de elaboración, fermentación y crianza del vino. En el área central, corazón del edificio, se encuentra la tolva receptora de las uvas. Un ventanal predomina en su restaurante, ofreciendo una panorámica de alguna de las 160 hectáreas de viñedos que posee la bodega.

Ya en Valladolid

Peñafiel atrae la atención desde la lontananza. Su castillo, encaramado en un risco, sirve de faro para los viajeros desorientados. Entre los gruesos muros de esta fortaleza del siglo XIV se encuentra en la actualidad el Museo Provincial del Vino, visita obligada para los amantes de la enología. Desde su terraza, estructurada como la cubierta de un barco, se vislumbra a babor y estribor un paisaje castellano salpicado de bodegas allá y acullá. Algunas de ellas de alta alcurnia, como la de Protos, construida por el prestigioso arquitecto Richard Rodgers.

Uno de los parajes más populares de la villa de Peñafiel es su Plaza del Coso, una curiosa plaza medieval en la que aún se celebran corridas taurinas durante las fiestas de San Roque, en el mes de agosto. En este caso, los toros no se ven desde la barrera sino desde los balcones de alguna de las 48 casas que dan forma a este atípico coso.

La casa de la ribera

A pocos metros de la plaza se halla la Casa de la Ribera, una casa museo en la que viven Mariano y su mujer, Tomasa. Ubicado en un edificio cuyos cimientos se remontan al siglo XVI, su intención es mostrar la forma de vida de comienzos del XX. Además de estar decorado con muebles y utensilios de la época, una familia de entonces vive aún entre sus paredes. A medida que el visitante se adentra en las estancias observará el transcurrir de su día a día. En la cocina, en el dormitorio… Una divertida manera de apreciar cómo la vida cambia en las formas, pero no en el fondo.

Dicen los académicos que la verdadera prueba para saber si un libro es inmortal es comprobar si aguanta una relectura. Los textos más ricos son aquellos que crecen con el tiempo, como el buen vino. Por analogía, los paisajes que más nos conmueven serán aquellos que nos invitan a nuevas visitas. Descubrir la Ribera del Duero no es cosa de un día. Este recorrido a vuela pluma ha sido un simple aperitivo. Más allá del papel se encuentra todo un mundo por recorrer. Estas tierras tienen la impronta cambiante del río que las recorre. Ya lo dijo el filósofo griego Heráclito: “Nunca nos bañamos dos veces en el mismo río”. Un pensamiento no muy lejano del poema de Gerardo Diego dedicado al Duero: “Quién pudiera como tú/, a la vez quieto y en marcha/ cantar siempre el mismo verso/ pero con distinta agua”.


viernes, 1 de marzo de 2013

Teatralia llega a Madrid en marzo

Cómo llegar

Diseña tu experiencia de viaje aquí. Encontrarás más información, opciones de vuelos y estancias a precios para tu bolsillo.

Teatralia 2013 es la XVII edición del Festival Internacional de Artes Escénicas para Niños y Jóvenes. Organizado por la Comunidad de Madrid acogerá, a partir del 1 de marzo y hasta el día 24, propuestas escénicas de todos los ámbitos: obras teatrales, montajes de danza, música, circo, títeres o magia.

Los montajes que se representen con motivo de Teatralia se harán en diez espacios escénicos de la capital y de una treintena de municipios de la región. A lo largo del mes de marzo se podrá disfrutar de un  total de 115 funciones de 17 espectáculos diferentes gracias a 17 prestigiosas compañías tanto nacionales como internacionales.

Teatralia 2013 se inaugurará el 1 de marzo en el Real Coliseo de Carlos II de San Lorenzo del Escorial donde la prestigiosa compañía francesa Théâtre sans toit, en colaboración con los también franceses Ensemble Carpe Diem representarán Romance dans les graves (Romance en la orilla) por primera vez en España.

Otro de los estrenos en España será La caverna sonora, una ópera para bebés de la madrileña compañía La Casa Incierta, que será representada en el Centro de Cultura Giralt de Valdemorillo, el sábado 2 de marzo.

En cuanto a las novedades, destaca que, por primera vez se ofrecerán algunas obras de teatro con el servicio de audiodescripción para niños y jóvenes con discapacidad visual. Además, por quinto año consecutivo habrá funciones traducidas a lengua de signos para personas sordas.

En cuanto a las entradas, es recomendable adquirirlas anticipadamente en las taquillas de los espacios escénicos.


jueves, 28 de febrero de 2013

Visita al Castillo Real de Amboise

Cómo llegar

Diseña tu experiencia de viaje aquí. Encontrarás más información, opciones de vuelos y estancias a precios para tu bolsillo.

El Valle del Loira entre Sully-sur-Loire y Chalonnes acoge una gran cantidad de castillos y palacios. De hecho, gracias, en parte, a ellos esta zona fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2000. La mayor parte de estos castillos tienen su origen en la Edad Media aunque no fue hasta el Renacimiento cuando adquirieron su aspecto actual.

Uno de ellos es el Castillo Real de Amboise, en el departamento de Indre-et-Loire, famoso por albergar la tumba de Leonardo da Vinci. Este castillo nació como fortaleza medieval y fue destruido varias veces por los normandos. Entre los siglos XV y XVI, bajo los reinados de Carlos VIII y Francisco I se convirtió en residencia real y en el edificio que hoy se ve.

La principal curiosidad del Castillo Real de Amboise es que en su interior, en la capilla de San Humberto concretamente, se encuentran los restos mortales de Leonardo da Vinci.

Para 2013 el Castillo Real de Amboise ha preparado un completo programa de actividades entre las que se encuentran el festival “Avanti la Musicadel 22 de junio al 26 de julio y que combina baile, música y arte en un espectáculo que rinde homenaje a la riqueza de la  cultura italiana. Además, este año la colección de arte del castillo acoge 20 obras nuevas relacionadas con su historia como una estatua de San Luis, bustos del rey Luis Felipe, de su esposa y de su hermana o los retratos de Carlos VIII y de Ana de Bretaña que residieron en el castillo hasta la muerte trágica del rey en 1498.

Y para conocer la historia del castillo, los visitantes podrán adquirir audio guías en español para recorrer todos los rincones de la vivienda real, los jardines y la capilla de San Humberto.


viernes, 22 de febrero de 2013

Explora Finlandia a pie

Cómo llegar

Diseña tu experiencia de viaje aquí. Encontrarás más información, opciones de vuelos y estancias a precios para tu bolsillo.

Para sentirse como el ”abominable hombre de las nieves” sólo se necesitan unas raquetas y un paraje nevado de bellaza singular. Este paraje podemos encontrarlo en Finlandia donde los excursionistas, experimentados o no, podrán disfrutar de cantidades ingentes de nieve y de paisajes sin igual.

La mejor época para disfrutar del país escandinavo es desde finales de febrero hasta abril ya que los días son cada vez más largos. Este es el momento de visitar alguno de los más de mil lagos y los numerosos parques con los que cuenta Finlandia. Las mayoría de los lagos están congelados por lo que también es posible caminar sobre ellos o pasear por los enormes árboles que hacen las veces de esculturas naturales gracias a la caída de la nieve.

Pero no todo son los paseos diurnos. Lapin Luontoelämys, en Levi, ofrece caminatas nocturnas por la Laponia, disfrutando de las increibles vistas de la zona y, con un poco de suerte, de la Aurora Boreal, un fenómeno muy común en Finlandia que se da hasta primavera.